parece reír
la verdad abrumadora y tantas palabras ya me dejan sin nada para decir, más. hoy volví a sacar ese cuaderno que había guardado cuando viniste, para que no lo leas. lo había guardado, como símbolo quizá, también te había apartado a vos.
los anteojos tres-d para ver el mundo como quiero yo, la primera hoja llena de palabras que advierten que no quiero que las imágenes se sucedan así, las letras de julieta, algunas palabras repetidas, "silencio", "soledad", los días felices, los días felices, que no se terminen aún si es muy tarde ya, "raro, medio perdido", miedo a mentirte, miedo a mentirme, pero ya todo eso quedó tan lejos y hoy solo me quedan palabras, como si el silencio no existiera siquiera en este momento de incertidumbre que ya pasará. y nada de desahogarse más, porque no hay nada que decir, porque ya entendí y ya lo creí por mucho tiempo y ahora solo necesito avanzar, sin guardar más ese cuaderno que me hace anochecer, aún si afuera ya volvieron los días de sonrisas.
y sin embargo, tantas hojas en blanco y otra vez el simbolismo, como esperando para decirme que hay tantos momentos sin vivir, tantas sonrisas que se quedaron atragantadas y nunca las vi, tantas horas de no-palabras quizá, tanto que resignar de una vez, cecilia...
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